Forestatón expresa su más enérgico repudio ante el grave hecho de vandalismo ambiental ocurrido en los accesos a la ciudad de General Deheza, donde, según informó el Municipio, cerca de un centenar de árboles y plantas resultaron dañados de manera intencional durante la jornada del martes 7 de julio.
De acuerdo a lo reportado, algunas plantas de menor porte fueron cortadas mientras que varios árboles presentaban sus troncos anillados —una técnica que interrumpe la circulación de nutrientes y provoca la muerte del ejemplar—, además de detectarse una sustancia oleosa sobre parte de la vegetación afectada. La combinación de estos métodos no deja margen para pensar en un accidente: se trata de un daño deliberado.
Estas especies cumplían una función ambiental central como cortinas forestales, protegiendo a la ciudad del viento y el polvo, y su crecimiento demandó años de desarrollo. Su pérdida no se revierte de un día para el otro, y representa un perjuicio que alcanza a toda la comunidad de General Deheza, no solo al Municipio.
Valoramos la rápida intervención de la Policía de la Provincia y la decisión del Municipio de radicar la denuncia correspondiente ante la Policía Ambiental. El daño ambiental, cuando es intencional, no es solo una infracción administrativa: la propia Ley General del Ambiente establece que quien lo produce está obligado a recomponerlo, y ese principio debe traducirse en una investigación seria que identifique a los responsables.
Desde Forestatón, con nuestra experiencia en reforestación con especies nativas en distintos puntos de la provincia, ponemos a disposición del Municipio de General Deheza nuestra colaboración técnica para evaluar la recomposición de los ejemplares perdidos.
Convocamos a quienes cuenten con información relevante a acercarse a las autoridades. Cada árbol que se planta representa años de trabajo comunitario; su destrucción deliberada es un ataque al esfuerzo colectivo de construir un ambiente más sano para las próximas generaciones.

