Hace casi un año, en septiembre de 2025, plantamos en Jardín del Sur. Esta semana volvimos a visitarlos.
Los encontramos sanos, fuertes, creciendo con todo. Y eso no es casualidad: es la comunidad del barrio, que los cuidó, los regó, los protegió.
Porque en Forestatón no se trata solo de plantar e irse. Se trata de plantar para perdurar.
Cada árbol que crece es una promesa cumplida: años de sombra, de aire más limpio, de absorción de CO₂, de paisaje para quienes vienen después. Eso no se logra solo con la pala el día de la plantación — se logra con la red de cuidado que armamos junto a cada barrio.
Gracias Jardín del Sur, por cuidar lo que plantamos juntos. 💚

